Premio a la Cocina Extranjera 2004
El arte de la combinatoria aplicado a los sabores

El restaurante 'Lucas'. Premio a la Cocina Extranjera 2004

Existe un adagio que dice que para innovar, o mejor, para crear algo novedoso, y no un simple pastiche, antes es preciso conocer la tradición y las normas que dicta.

 
 

Si el argumento lo trasladamos al mundo de los fogones, y fijamos luego nuestra mirada en el ganador del Premio a la Cocina Extranjera 2004 que ha otorgado DIARIO DE AVISOS en esta edición, apreciamos que para el restaurante 'Lucas', y para la persona que lo regenta, Lucas Maes, ésa, precisamente, es la concepción que comparten cada uno de los platos que se elaboran en el establecimiento.

Dicho de otro modo, la persona que acude al restaurante 'Lucas' puede dar por seguro que si opta por carne o por pescado, el sabor de esos alimentos no perderá un ápice de protagonismo, y no habrá ninguna salsa, ningún condimento, ningún prodigio culinario, que enmascare sus esencias y distraiga al paladar del que los degusta. A partir de ahí, sólo a partir de ahí, comienza el proceso creativo.

La herencia del faisán

Ubicado en el barranco de La Arena, en La Orotava, justo en el enlace que conduce a la autopista del Norte en dirección al municipio de Los Realejos, el restaurante 'Lucas' se levanta sobre un antiguo inmueble, objeto de una reforma integral, desde el que se aprecia una privilegiada vista del Valle de La Orotava. La decoración de los espacios, mezcla de lo moderno con lo clásico, revela una apuesta por el eclecticismo, por la moda que no pasa de moda, en la que ha tenido bastante que ver, al igual que en otras muchas cuestiones del negocio, la esposa de Lucas Maes, Susana Gallardo.

 

Con apenas 36 años, Lucas Maes posee
una experiencia, labrada
en múltiples y prestigiosos restaurantes europeos,
que supera las dos décadas

El establecimiento, que el próximo junio cumplirá dos años desde su creación, es heredero de otro restaurante, 'El Faisán de Lucas', situado en La Matanza de Acentejo, que en 2001 también se hizo merecedor de uno de los premios gastronómicos concedidos por este periódico. Lucas Maes, originario de Bélgica, posee con apenas 36 años una experiencia profesional que supera las dos décadas. Desde su adolescencia ha recorrido diversos países europeos y ha trabajado en las cocinas de múltiples y prestigiosos restaurantes, algunos de ellos incluidos en la guía Michelín. Este valioso aprendizaje le ha permitido conocer sobre el terreno un amplio abanico de estilos y escuelas culinarias. Además, según destaca el propio Maes, la afición a los guisos le viene de familia, pues en su árbol genealógico se dan cita parientes pasteleros, chocolateros y, faltaría más, varios cocineros. Todo ese bagaje se plasma en el restaurante 'Lucas' a través de una atinada y, hasta cierto punto, indefinible, mezcla de cocina internacional y canaria a la que se le suman las aportaciones de este restaurador, basadas en la combinación y el contraste de sabores.

Una carta variopinta

Las creaciones que salen de la cocina de 'Lucas' están en función de los productos que ofrezca el mercado cada día.El restaurante no posee una carta excesivamente amplia, ya que, según recalca su responsable, eso haría imposible la voluntad de trabajar con alimentos frescos. Para Lucas Maes, la calidad de la materia prima es el elemento que ha de ocupar siempre el primer puesto en la labor gastronómica. De esta manera, entre las especialidades de la casa, se han ganado justa fama platos como la tarrina de foie con sorbete de mango y aceite de trufa; los raviolis de langostino y setas con salsa de vino blanco y aceite de girasol; el magret de pato con manzanas confitadas y salsa de casis; la sopa de chocolate blanco con yogur y granizado de vino tinto; la perdiz con salsa malvasía, o la ensalada de habichuelas y manzanas con foie. A todo esto, tampoco hay que olvidar los postres que se preparan en el restaurante 'Lucas', ni tampoco su carta de vinos, cerca de un centenar de caldos donde los Ribera del Duero, Riojas, Somontanos o Toro comparten protagonismo con los ‘Viña Norte’, ‘Viñátig’, ‘Cráter’ o ‘Viña Zanata’.

Renovación permanente

No obstante, la mejor manera de adentrarse en esta oferta de sabores es acudir a las sugerencias del día o al menú de degustación, media docena de platos, en constante cambio que, por un lado, sirve para que el equipo de profesionales que trabaja entre sartenes y calderos no se “aburra” y ejercite de forma permanente sus dotes creativas y, por otro, para que los clientes habituales sepan que cada vez que visitan el restaurante podrán encontrarse con una nueva sorpresa. Uno de los aspectos en los que Lucas Maes hace hincapié es en el deseo de que sus comensales aprecien la cocina creativa, pero también, y algo tan obvio como esto no hay que olvidarlo nunca, sacien su apetito. Es decir, que jamás se encuentren en el trance de disfrutar de una delicia para los sentidos... presentada en una ración microscópica. En definitiva, vale la pena acudir a La Orotava y acercarse a este establecimiento. La riqueza de sabores, el servicio, el ambiente relajado y la multiplicidad de sabores que se redescubren en cada ocasión contribuyen a que el restaurante 'Lucas' gane adeptos cada día. Basta con hacer la prueba.