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La carretera general del Norte,
a su paso por El Sauzal, es un auténtico enclave de la gastronomía.
A un lado y al otro de la vía comarcal se apiñan restaurantes,
tascas e incluso pizzerías, que concitan a un númeroso público,
en especial los fines de semana. En ese singular "tramo culinario",
imparte cátedra el bodegón 'Martínez'.
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La cocina casera es su principal seña de identidad desde
que el matrimonio formado por Teresa y Alfonso abriera el
negocio en enero de 1971. Al principio, el establecimiento
nació como un típico guachinche para vender el vino excedente
cosechado por la propia familia. Luego, el local se transformó
poco a poco en un restaurante en toda regla, que conserva
el característico sabor de la gastronomía popular, aderezado
con pequeñas innovaciones de las que tiene verdadera "culpa"
Nieves, nuera de Teresa y de Alfonso, ya fallecido. Nieves
lleva desde hace algunos años las riendas de la cocina, donde
ha sabido combinar los platos tradicionales con nuevas aportaciones.
En el restaurante 'Martínez' reinan los potajes de verduras
y lentejas, las arbejas compuestas, las papas con carne, la
ropavieja, el bacalao, las garbanzas, los tollos o la carne
mechada. En su carta, que recoge más de 30 platos, no falta
tampoco el toque propio de las tascas, tan en boga en la actualidad,
por eso en la propuesta culinaria de 'Martínez' se suceden
los chopitos, los chocos a la plancha, la carne 'fiesta',
las croquetas o los chipirones, que hacen las delicias de
los más jóvenes. La repostería, obra y gracia también de la
cocinera, sigue la línea casera y popular, con frangollo,
arroz con leche, flan de café o postre de nata y galletas.
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Creador de la revista pionera, Club de Gourmets,
las guías Gourmetour y el Salón
Internacional de Gourmet |
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La gestión del local es totalmente familiar, con Nieves a
la cabeza, y aunque cuenta se dispone de dos empleadas, la
presencia y los consejos de doña Teresa nunca escasean. Tampoco
la colaboración de Mariano, concejal del Ayuntamiento sauzalero,
hijo de Teresa y esposo de Nieves, que cada vez que puede
echa una mano en las tareas cotidianas, lo mismo que su hermana.
El trato cordial y afable supone un complemento esencial a
la oferta gastronómica, y en 'Martínez' saben cultivarlo.
La clientela del restaurante es fiel, tanto que aún conserva
a muchas de las personas que frecuentaban el bodegón desde
sus inicios. Los comensales que suelen acudir resultan de
lo más variado: desde trabajadores de la zona, atraídos por
las exquisiteces caseras, hasta profesionales liberales, cansados
de la comida rápida, pasando por grupos de jóvenes, ávidos
de experimentar el señero sabor de la cocina popular. A ello
ayuda el ambiente sencillo y acogedor del establecimiento,
con apenas capacidad para doce mesas, pero impregnado de coquetería
y tranquilidad.
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Nieves sólo expresa palabras de elogio para Teresa y Alfonso.
"De mi suegro aprendí que lo que no comía él no se lo comía
ningún cliente. Siempre quería la mejor calidad en el bodegón",
resalta. Sobre Teresa, las palabras de Nieves rezuman agradecimiento
y gratitud, no en vano asegura que se trata de su maestra
en el arte de la cocina. "Tengo recopiladas todas sus recetas",
dice orgullosa. Sin embargo, Nieves también se ha preocupado
de ampliar sus conocimientos culinarios a través de una continua
formación en cursos y talleres, que ha sabido aplicar con
maestría a los platos. Los productos que se cocinan en 'Martínez'
son del país, en especial la carne. El vino, que nunca falta,
es de la tierra, de la comarca Tacoronte-Acentejo, tanto a
granel como embotellado. Aparte de la carta, Nieves también
se presta, siempre a petición de los clientes y con el tiempo
de margen necesario, a cocinar otros platos. Es habitual entonces
que cocine el rico y consistente puchero canario o las no
menos sabrosas papas rellenas.
En El Sauzal, en esa auténtica "autopista de la gastronomía"
que es la carretera general, todavía se encuentran locales
que guardan los secretos de nuestra comida de siempre. Y si
además, te tratan como de la familia, mejor que mejor.
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