Jueves, 31 de marzo de 2005
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Debate sobre la Nacionalidad - Pugna partidista



El detonante de este enfado fueron las críticas del líder conservador, José Manuel Soria, al Gobierno estatal por su "sablazo" a las inversiones en Canarias, como "castigo y chantaje" a los canarios por que los socialistas no entraran en el Ejecutivo regional
José Manuel Soria y Juan Carlos Alemán, momentos antes del debate en el Parlamento de Canarias. / Fran Pallero
José Manuel Soria y Juan Carlos Alemán, momentos antes del debate en el Parlamento de Canarias. / Fran Pallero

El encontronazo entre PP y PSOE deja de lado la situación del Archipiélago

Alemán llama a los populares "mentirosos e intolerantes" y Soria ataca con la corrupción y el GAL

Todo hacía presagiar que la segunda jornada del Debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria iba a deparar un enfrentamiento dialéctico entre el líder de la oposición, el socialista Juan Carlos Alemán, y el presidente del Gobierno, Adán Martín, pero no fue así.

E. Suberviola - V. Pérez
Santa Cruz

Tras una primera intervención en la que el dirigente socialista tachó de "inestable, incapaz e ineficaz" al Ejecutivo regional, en un discurso menos beligerante de lo esperado -al menos en la forma-, Alemán cargó con todas su artillería verbal contra el PP canario.

El detonante de este enfado fueron las críticas del líder conservador, José Manuel Soria, al Gobierno estatal por su "sablazo" a las inversiones en Canarias, como "castigo y chantaje" a los canarios por que los socialistas no entraran en el Ejecutivo regional, además de favorecer con la reforma de la ley de extranjería "la proliferación de mafias que antes traían a los inmigrantes en pateras y ahora fletan barcos enteros, consiguiendo ponerles el negocio en bandeja". A partir de ahí se dasató una guerra dialéctica total entre populares y socialistas, trasladando a la Cámara canaria el enfrentamiento que ambos partidos mantienen a nivel nacional, y dejando en segundo plano el discurso de Adán Martín, al que debían responder.

Alemán acusó al PP de "mentiroso, intolerante y desleal". Recordando los últimos meses del Gobierno de Aznar, el líder socialista dijo que los populares "mintieron en la huelga general; en el accidente del Yak-42; en la crisis del Prestige; en la ocultación de un déficit de 11.600 millones en RTVE y Renfe; sobre la guerra de Irak y la existencia de armas de destrucción masiva, o sobre los atentados del 11-M, usando el terrorismo como arma electoral, y siguen mintiendo". El secretario general del PSC-PSOE, en un tono vehemente y mirando directamente al escaño donde se sentaba Soria, abundó en que el PP "mintió también con los convenios de infraestructuras" suscritos entre el Gobierno de Aznar y el de Canarias, porque "estaban mal programados y mal presupuestados".

"Y mienten", prosiguió Juan Carlos Alemán, "cuando hablan de sablazo de Zapatero a Canarias". Para demostrarlo, enumeró hasta nueve acciones del Ejecutivo socialista para las Islas:el desbloqueo de las negociaciones de la Constitución Europea;la cesión de 40 millones del antiguo Impuesto sobre el Tráfico de Empresas (ITE); el aumento del descuento de los billetes de avión del 33% al 38%, y del transporte en otro 5%; un Plan de Seguridad con incremento de las plantillas policiales; Plan de Inmigración; subida de la media de inversión per cápita más de un 10%; representación canaria en la delegación permanente de España en la UE, y creación de fiscalías anticorrupción.

Sin bajar el tono, Alemán añadió que "además de mentirosos, [los miembros del PP] son desleales con el Gobierno socialista", por favorecer la abstención en el referéndum sobre la Constitución europea celebrado el pasado 20 de febrero. En su tercera andanada de reproches, el diputado y líder del PSC-PSOE descalificó a los populares como "intolerantes con los ciudadanos de otras creencias religiosas y con los homosexuales".

La respuesta de Soria fue inmediata, y en cuanto tuvo turno de palabra, y aunque comentó que no quería entrar en "la lucha entre partidos", recordó a renglón seguido que en el PP "no hemos echado a nadie por meter la mano en el dinero público", en alusión a los casos de corrupción durante los últimos años del Gobierno de Felipe González. Pero la aseveración más grave de la tarde llegó cuando el presidente del PP canario afirmó que en su partido "nunca se ha tenido que expulsar a nadie por que se descubra que es un terrorista", recordando así el caso GAL, momento en que se oyeron aplausos desde los escaños del Grupo Popular y de sus tres consejeros en el Gobierno canario, entre murmullos de desaprobación de los diputados nacionales y senadores socialistas que ayer asistieron al Pleno como público.

En este cruce de acusaciones, Alemán previamente manifestó que "las fuerzas de la derecha canaria no aportan nada a la gestión del Archipiélago y sólo se dedican a criticar desde Canarias al Gobierno nacional", una crítica que, en efecto, el PPvolvió a utilizar ayer para quejarse de los recortes presupuestarios del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Soria, que ya el día anterior había echado en falta alusiones al "sablazo" del Gobierno central en el discurso de Adán Martín, reiteró ayer sus "malos presagios" de hace un año, recién llegado el PSOE al poder estatal, y lamentó que "se vayan haciendo realidad uno a uno". En un guiño a sus socios de Gobierno en Canarias, los nacionalistas, valoró los "esfuerzos" del Ejecutivo regional para "sortear el ninguneo al que nos somete Zapatero". "Algunos usan la memoria de manera selectiva, pero me acuerdo de cuando hace un año celebrábamos el anterior Debate sobre el Estado de la Nacionalidad Canaria y el PSC-PSOE hablaba de un nuevo ciclo político, diciendo que pronto habría un nuevo Gobierno socialista y que la primera consecuencia sería que los acuerdos de Gobierno de PP y CC quedarían en desuso y no tendrían vigencia", evocó el líder popular.

El 'castigo' socialista
A su juicio, ésa "era la primera vez que se sentía la tenebrosa y escandalosa amenaza socialista a Canarias, amenaza que van ejecutando, como anunciaron". José Manuel Soria señaló que el "chantaje" socialista "se va consolidando, castigan a los canarios negando los recursos que les corresponden porque el PSOE no tiene respaldo en Canarias; pretenden boicotear proyectos emblemáticos impulsados por las instituciones canarias". Como ejemplo, tachó de "vergonzoso" el "espectáculo" que, a su juicio, ofrece el Ministerio de Fomento "para cargarse el mayor proyecto" de los previstos en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, en alusión al concurso restringido de ideas para la reordenación urbanística del Istmo capitalino, por el que la Comisión Europea ha abierto un procedimiento de sanción a España al infringir varias directivas comunitarias.

El líder del PP canario aseguró que el Gobierno central "utiliza dentro y fuera sus resortes de poder para que la Gran Marina no se haga jamás, todo ello con la complacencia de los socialistas locales, que aplauden el pisoteo del PSOE nacional a Canarias y, particularmente, a Gran Canaria". En esta misma línea, Soria lamentó que "por primera vez en la historia de la autonomía los incumplimientos del Gobierno central pesan más en la región que los aciertos o errores de la comunidad". El presidente del Grupo Popular mencionó que cuando Zapatero era candidato a la presidencia prometió un plan nacional de infraestructuras con un anexo específico para Canarias, "pero lo que ha hecho es dar por buenos los convenios anteriores, a pesar de haberlos criticado tanto". Por ello, opinó que al PSOE "nada le interesan" las Islas "y sólo da leña a los canarios", denunció Soria.

Tras la batalla verbal, Soria y Alemán se atrevieron incluso a ironizar parafraseando la poesía amorosa. Así, el líder del PP comparó a los socialistas canarios con la figura del "novio despechado" a quien su pretendiente, CC, no hace ni caso. "Lamento de verdad el desengaño amoroso de nuestros amigos socialistas, pero poco puedo hacer por ellos aunque les ofrezco consuelo en el refugio de la poesía", bromeó, tras lo que leyó un fragmento de Bécquer sobre el desamor. La respuesta de Alemán no fue menos poética: "Prefiero a Pablo Neruda: nosotros nos quedamos los veinte poemas de amor y les dejamos a ustedes la canción desesperada".