Martes, 12 de octubre de 2004
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En el complejo se almacena, día tras día, la enorme cantidad de basura generada por los ciudadanos de Tenerife. Entre residuos normales, envases, latas, chatarra y neumáticos la mezcla está servida. Al entrar, se accede en primer lugar a la zona del antiguo vertedero
Millones de neumáticos son apilados entre las distintas celdas del complejo de residuos a la espera de ser triturados. / Lucio Llamas
Millones de neumáticos son apilados entre las distintas celdas del complejo de residuos a la espera de ser triturados. / Lucio Llamas

¿Basura?, ¿qué basura?

La Planta Industrial de Residuos Sólidos (PIRS) recibe unas 600.000 toneladas de desechos al año

De camino al Sur en la autopista TF-1, a la altura de Arico, un cartel marca la salida al PIRS. Por lo general, los conductores lo pasan de largo, van a la playa y vuelven al norte de Tenerife o a la inversa y no se plantean lo que hay detrás de esas cuatro letras.

Monika Borer
Arico

Incluso el nombre completo -Planta Industrial de Residuos Sólidos- no llama mucho la atención. Suena bastante técnico. Sin embargo, se trata de algo que no podría ser más cotidiano: la basura de la toda la Isla.

En el complejo se almacena, día tras día, la enorme cantidad de basura generada por los ciudadanos de Tenerife. Entre residuos normales, envases, latas, chatarra y neumáticos la mezcla está servida. Al entrar, se accede en primer lugar a la zona del antiguo vertedero. El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, explica que éste fue sellado hace unos meses, y que por ese motivo hoy presenta la imagen de una enorme explanada de unos 330.000 metros cuadrados (unos 33 campos de fútbol). En esta parte del PIRS se almacenó la basura durante los últimos 18 años.

El sellado de esta zona le ha dado un aspecto incluso agradable en comparación con lo que era antes. Cubierto y allanado, no recuerda ya el enorme cerro de residuos que era antiguamente. Cuenta, además, con cuarenta pozos de 60 metros de profundidad, con llaves que los trabajadores del complejo pueden abrir para dejar salir el biogás. Este metano es quemado en la antorcha instalada para ello con el fin de evitar que salga a la atmósfera. La antorcha logra quemar unos 800 metros cúbicos de biogás por hora.

Vertedero actual
Cerrado el antiguo vertedero, se tuvo que buscar un nuevo sitio para los residuos. Así, en marzo de 2003 se inauguró el vertedero que actualmente está en uso, ubicado un poco más lejos de la autopista que el primero. El sistema de funcionamiento es el siguiente: se deposita la basura que los ciudadanos dejan en los contenedores de basura grises de los barrios. Luego, se va mezclando con agua y escombros que van echando camiones especiales. A través de este método, se entierra algo más de 2.000 toneladas de basura diarias. Rodríguez Brito se muestra descontento: "Este modelo no puede seguir por mucho tiempo,habrá que buscar una alternativa", manifiesta.

Desde luego, el panorama es desolador: entre la masa de basura no definible se asoma un zapato, un bloque de cemento, una botella plástica, un retazo de tela, parte de una silla de madera, un periódico, una lata de cerveza... El consejero explica que la idea inicial era que esta área cubriera las necesidades de dos años, pero, llegando ya a una altura de 50 metros en algunas partes, afirma que, "tan sólo tras un año y medio, se ha colapsado".

"En los últimos 18 años hemos pasado de algo más de 100.000 toneladas a 600.000 toneladas de basura", insiste Rodríguez Brito. Fuentes del Cabildo dan la cifra exacta: 617.000 toneladas de residuos sólidos en el año 2003. Así, ante la necesidad de hacer frente a este aumento constante, se decidió habilitar una tercera celda. Y ya se está en ello. Al lado del vertedero actual se ve como los trabajadores están allanando el terreno. A unos cuantos metros están ya preparados los rollos de plástico impermeable que colocarán sobre él.

A lo lejos, se ve el entrar y salir de los camiones al complejo. La omnipresencia del olor a metano puro marea y las moscas no podrían imaginase un lugar más apetecible. Según el consejero, todo el PIRS abarca algo más de tres millones de metros cuadrados (cerca de 300 hectáreas). Para poner esta medida en alguna relación, señala que el Puerto de la Cruz, por ejemplo, mide ocho millones de metros cuadrados. "Es decir, que el vertedero abarca el 40% de la extensión del Puerto de la Cruz", compara. Para Rodríguez Brito, esta relación está fuera de medida, una circunstancia a la que se añade la creciente oposición del municipio de Arico. "La gente de aquí no quiere que la basura se vaya acercando cada vez más a sus casas y a sus invernaderos, y yo lo entiendo", exclama.

Neumáticos
Entre las distintas celdas de residuos del complejo, a la derecha y la izquierda de la carretera que las une, llama la atención la cantidad de neumáticos apilados sin más remedio. Las imágenes hablan por sí solas. Ante una de las montañas de goma negra el consejero da cifras:"Se están recibiendo 12 toneladas al día", dice. Pero destaca un avance: "Por lo menos las nuevas gomas se van triturando nada más llegar, pero claro, aún tenemos todos los neumáticos que se fueron acumulando antes de aplicarse esta técnica". Por último, lanza un anuncio, casi una advertencia: "A partir del año 2006, las gomas no podrán entrar en el vertedero; ni enteras, ni trituradas".

Planta de 'Todo Uno'
Uno de los proyectos que aún no se han puesto en marcha es el de la planta Todo Uno. Eso sí, se ve la estructura exterior ya preparada. La idea es que aquí entre toda la basura que no han preseleccionado los ciudadanos (es decir, la que ahora es depositada directamente en el vertedero) y que sea seleccionada, con el fin de que se recicle lo que se pueda. "Pero para lograr poner a funcionar este sistema, primero hay que entrar en otra filosofía industrial", advierte el consejero de Medio Ambiente.

Otra parte del complejo abarca la planta compost. Es para los residuos agrícolas, que son procesados y vendidos a la agricultura, para la que sirven de abono. "Pero la demanda agrícola que hay es baja", lamenta el consejero.

Rodríguez Brito explica que, en teoría, los residuos compost que generan los hogares (cáscaras de frutas y vegetales, café utilizado, cáscaras de huevos) deberían separarse ya en las casas y recogerse aparte, pero indica que la realidad es otra:"Como la descomposición y la fermentación de estos desechos es tan rápida en Canarias por el calor, no se ha implantado este sistema".

Lo que sí se está haciendo, relató, es separar esta materia orgánica en las cuatro plantas de primera recepción de la basura antes de que esta sea trasladada al PIRS (plantas comarcales). En estas cuatro plantas, ubicadas en Arona, La Guancha, La Orotava y El Rosario, los trabajadores saben perfectamente de qué barrios proviene la basura que sirve para la planta compost y, basándose en ello, van seleccionando lo que pueden. "Saben que por ejemplo en Taco o en San Andrés la basura contiene más residuos naturales", dice Rodríguez Brito y añade que "lo mismo ocurre en las zonas de muchos restaurantes y hoteles".

Envases
Casi al final del recorrido del PIRS, una enorme montaña de plástico y metal brilla desde lejos al lado de una planta procesadora, la llamada planta tetrabrik. Este cúmulo de envases es tan sólo una parte de todo lo recogido en los nuevos contenedores amarillos que ahora acompañan a los tradicionales y a los de cristal en la calle. Aún así, según Rodríguez Brito "la respuesta ciudadana es muy floja todavía".

Consultado sobre el destino de estos nuevos residuos preseleccionados por los tinerfeños, explica que el fin es que la planta empiece a funcionar pronto. La empresa estatal responsable es Ecoembes. Sin embargo, según el consejero esta firma argumenta que se necesitarían 3.000 toneladas de envases al año para hacer rentable el proceso de reciclaje. "Hoy", indica, "tan sólo llegamos a 1.000".

Por eso, el responsable del área del Medio Ambiente insiste en la necesidad de que se coloquen más contenedores amarillos en los barrios. Asegura, en este contexto, que existen municipios donde los vecinos aún no tienen la posibilidad de apoyar la separación de residuos aunque quisieran hacerlo, por no haberse colocado en sus calles estos contenedores relativamente nuevos. Sorprende, en este contexto, que el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Augusto Lorenzo, afirmara en una entrevista de junio con este periódico que "ya todos los municipios canarios están abastecidos con contenedores amarillos".

En cuanto a las competencias, según fuentes del Cabildo es cosa de los ayuntamientos garantizar su colocación en los distintos barrios de los municipios de la Isla.

Con o sin colaboración ciudadana, según el consejero de Medio Ambiente del Cabildo, la Corporación Insular tiene un compromiso con Ecoembes para que empiece a funcionar antes de que finalice el año. Pero insiste en la necesidad de aumentar volumen, ya que tal y como están las cosas en estos momentos, la empresa de reciclaje pide una subvención para compensar la falta de rentabilidad.

Cambio de conciencia
Antes de abandonarse el complejo de residuos, llama la atención una edificación azul con la palabra PIRS escrita en grandes letras blancas. Se trata de un espacio ambientado con el fin de albergar clases para escolares que visiten este destino de la basura de todos.

Sin embargo, aún no se ha encaminado esta educación medioambiental, pues no se ha aclarado cómo se cubrirían los gastos del proyecto. "Claro, tendría un coste, ya que hay que llevar a los niños y atenderlos", afirma Rodríguez Brito. "Mi intención era que el aula estuviera funcionando en octubre, pero no ha sido posible y tengo que hablar con el consejero de Educación", adelanta.

El consejero insiste en la necesidad de esta actuación, ya que para él "la única batalla que se puede ganar es el cambio de conciencia". Se refiere, claro está, a una mayor colaboración ciudadana, a animar a las familias a separar la basura, a hacer un esfuerzo y utilizar los contenedores especiales aunque estos se encuentren ubicados un poco más lejos de casa que los de la basura normal.

"Lo que estamos haciendo ahora mismo en el PIRS son sólo parches para hacer frente al problema de la basura", asegura Rodríguez Brito. Desde su punto de vista, en la Isla habría que plantearse un modelo parecido al que se viene aplicando en el resto de Europa. "En Francia, Alemania o Dinamarca", dice, "se está utilizando el método de el que contamina, paga". "Esta sería", concluye, "la dirección en la que habría que ir pensando".