Martes, 12 de octubre de 2004
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Opinión - Superman
Superhéroe de carne y hueso

Cuando Christopher Reeve consiguió el papel protagonista de Superman, jamás pensó cómo le iba a cambiar la vida en sólo unos años.

Sergio Negrín

Su imagen corpulenta en la pantalla, producto sin duda de duras sesiones en el gimnasio que muscularon su cuerpo, le permitió jugar ese doble papel de héroe por excelencia capaz de volar y rendir a sus enemigos con sus múltiples poderes y mostrar como contrapunto una imagen de eterno despistado y torpe periodista del Daily Planet en la vida real, que le hacía pasar desapercibido a los ojos de los demás.

Embutido en su traje azul impecable con la gran "s" roja sobre un fondo dorado grabada en el pecho y su larga capa roja, Superman se convirtió en uno de los iconos cinematográficos de la década de los 80.

Christopher Reeve jamás pudo escapar del hechizo de tener que interpretar al hombre de acero en las tres películas más que siguieron al éxito inicial.

Aunque trató de compensar su carrera cinematográfica interpretando películas en las que se alejaba a conciencia de Superman por miedo a encasillarse, Christopher Reeve no pudo nunca desligarse de esa imagen de superhéroe que lo acompañaba como una sombra en cada una de sus interpretaciones.

Sin embargo, el gran personaje que interpretó en vida, el que lo distinguió sin duda y le permitió mostrar su vertiente más humana, fue producto del grave accidente que sufrió cuando practicaba una de sus grandes pasiones: la equitación.

Ironías del destino, aquella caída lo dejaría tetrapléjico. Fue entonces cuando el superhéroe que era Christopher Reeve tomó las riendas de su vida y, sacando fuerzas de flaqueza, demostró a todos que aún podía ser útil a los demás, a su familia y a sí mismo.

Durante los últimos años de su vida, Reeve defendió y apoyó diferentes investigaciones científicas y colectivos de minusválidos, poniendo incluso a disposición de los propios investigadores su cuerpo maltrecho a modo de 'conejillo de Indias' para que probaran sus avances en células madre.

Una vida limitada por su grave lesión medular que él consiguió que tuviera relevancia y sirviera de ejemplo a los demás. Un superhéroe de carne y hueso a la altura de su alter ego Superman.