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| El estudio de la UE revela "graves insuficiencias" en la aplicación de normas ambientales. / DA |
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En el caso español, el Estado transpuso incorrectamente diez normas medioambientales: cuatro relacionadas con el impacto de proyectos en los ecosistemas, dos sobre calidad de aguas, y otras cuatro repartidas en los ámbitos de protección de la atmósfera, desechos, hábitats naturales, y productos químicos y biotecnológicos |
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| España, a la cola de la UE en las normas medioambientales |
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| El país tuvo el pasado año 25 casos de irregularidades en esta materia |
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| España, con 25 casos en 2003, es el quinto país de la UE con más insuficiencias a la hora de aplicar las normativas europeas en materia medioambiental, un ámbito en el que Dinamarca es el socio más brillante, y Francia el que menos.El informe anual sobre la aplicación de reglas medioambientales, elaborado por la Comisión Europea (CE) con datos del año pasado y que sólo cubre a los 15 países anteriores a la ampliación de la UE, revela "graves insuficiencias" en la forma en que los Estados miembros aplican las normas que pactan en Bruselas. |
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EFE
Bruselas
Hasta fines de 2003, la CE contabilizó 301 casos de irregularidades, bien porque las directivas no se habían transpuesto en plazo a los ordenamientos nacionales (88); porque se había hecho de forma incorrecta (118); o porque los Estados no respetaban en la práctica algunas de sus disposiciones secundarias (95). Francia, con 38 casos (17 de ellos por transposición incorrecta), encabeza la lista negativa, seguida de Italia (33), Irlanda (29), Grecia (26) y España (25).
En términos generales, las mayores carencias se dan en los ámbitos de la calidad de las aguas, la gestión de los desechos, la protección de hábitats y especies, y los estudios de impacto de proyectos.
En el caso español, el Estado transpuso incorrectamente diez normas medioambientales: cuatro relacionadas con el impacto de proyectos en los ecosistemas, dos sobre calidad de aguas, y otras cuatro repartidas en los ámbitos de protección de la atmósfera, desechos, hábitats naturales, y productos químicos y biotecnológicos.
Además, ignoró siete veces el plazo para aplicar las directivas , cinco relacionadas con la calidad del aire; dos con los productos químicos y bioquímicos, y dejó de aplicar disposiciones secundarias en ocho casos -tres en normas sobre el agua, dos sobre la atmósfera, una sobre protección de hábitats y dos en otras áreas-.
Dinamarca y Suecia, con apenas siete y ocho casos de irregularidades respectivamente, paliaron en parte las malas cifras generales. Pero el balance de conjunto "no es satisfactorio", según advirtió la comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallstrom, que se declaró "impactada" por la cantidad de denuncias contra los Estados miembros que le han hecho llegar eurodiputados, organizaciones ecologistas o ciudadanos a título individual.
Sólo en 2003, los servicios de Walstrom recibieron 505 quejas, más de un tercio del total de denuncias recibidas por el conjunto de la Comisión Europea. El regulador europeo, a raíz de estas quejas o de oficio, inició 509 procedimientos de infracción en materia medioambiental, que en 58 casos provocaron denuncias ante el Tribunal de Justicia de la UE. |
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