|
El cine americano además de estar plagado de grandes cineastas, actores y actrices y técnicos, también cuenta con un puñado de compositores que lograron convertirse en nombres conocidos para los aficionados. Ese fue el caso de maestros como Miklos Rózsa, Max Steiner, Alex North, Bernard Hermann (si veis las películas de Hitchcock lo reconoceréis) y un poquito más recientemente Jerry Goldsmith (que también nos dijo adiós hace meses pasados) y Elmer Bernstein, entre otros muchos.
Eduardo G. Rojas
Hay dos títulos que Bernstein compuso para el cine, sin embargo, que todos hemos tarareado alguna vez, lo que hizo que su música trascendiera incluso a la película que acompañó musicalmente. Nos referimos, claro está, a Los siete magníficos y La gran evasión, dos grandes películas de ese insólito y hoy olvidado cineasta que fue John Sturges.
Personalmente, porque forma parte muy importante de la banda sonora de mi vida, yo me quedo con la hermosa y vibrante partitura que escribió para La gran evasión, una película que gracias a su subrayado sonoro amplifica el canto hermoso y épico en torno a un grupo de prisioneros aliados que sin olvidar su sentido del honor, no pierden su carácter rebelde ni independiente.
|