|
|
|
La solidez de España borró momentáneamente del mapa a la gran amenaza albiceleste, el escolta de los Spurs de San Antonio Manu Ginobili. El ritmo impuesto por la selección española sacó del choque a los suramericanos, desconectados de Ginobili, que no encestó sus dos primeros puntos hasta los nueve minutos de partido y encima España obtenía la máxima diferencia del encuentro: 11 puntos |
 |
|

Oberto (derecha) no pudo parar a la estrella española, Pau Gasol, que terminó el partido con 26 puntos.
Este equipo convence
España volvió a demostrar que es una firme candidata para conseguir una medalla. Ayer venció a la subcampeona del mundo, Argentina, por 87-76 en un encuentro que fue muy igualado.
España: 87
Argentina: 76
España (25+10+23+29): Calderón (17), Navarro (4), Jiménez (2), Gasol (26), Garbajosa (12) -cinco inicial-, Reyes (5), De la Fuente (10), Dueñas (-), Comas (-), Iturbe (11), Fernández (-).
Argentina (18+22+20+16): Sánchez (-), Ginobili (17), Nocioni (8), Wolkowisky (2), Oberto (10) -cinco inicial-, Scola (28), Sconochini (-), Delfino (4), Fernández (-), Montecchia (7) y Gutiérrez (-).
Árbitro: Voreadis (GRE) y Homsy (CAN). Excluyeron por personales a Oberto (m.35) y Scola (m.40).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la segunda jornada del torneo olímpico de baloncesto masculino disputado en el Helleniko Sports Complex ante unos 12.500 espectadores.
El subcampeón de Europa pudo más que el del mundo. Pau Gasol ganó la partida a Manu Ginobili, el bloque español al albiceleste y la segunda victoria olímpica cayó del lado de la selección peninsular que, además, almacenó una interesante diferencia frente a posibles desempates clasificatorios.
El equipo español empezó el encuentro con una gran defensa, casi perfecta, y con un elevado porcentaje de acierto en ataque por medio de Pau Gasol y José Manuel Calderon, protagonista de una excelente fase de dirección en ataque y recuperación en la retaguardia. Sin embargo, la cita apuntaba a una intensa y larga lucha, como así ocurrió. Los ganadores, de hecho, se embolsaron un valioso botín.
La solidez de España borró momentáneamente del mapa a la gran amenaza albiceleste, el escolta de los Spurs de San Antonio Manu Ginobili. El ritmo impuesto por la selección española sacó del choque a los suramericanos, desconectados de Ginobili, que no encestó sus dos primeros puntos hasta los nueve minutos de partido y encima España obtenía la máxima diferencia del encuentro: 11 puntos.
Scola fue determinante
Argentina atravesaba muchas dificultades para hacer circular el balón. Su selección de tiro era correcta, pero le faltaba acierto. La entrada en la recta final del primer cuarto del pívot del Tau Vitoria Luis Scola marcó el principio de la reacción argentina.
Scola registró 17 puntos hasta el descanso en un segundo tramo nefasto para España. Ginobili resucitó y la selección española perdió toda su anterior efectividad lanzadora. La primera canasta de los hombres de Mario Pesquera tardó medio periodo en caer sobre el aro rival. Fue un triple de Calderón, cuando Argentina había remontado y lideraba el partido con Ginobili al frente.
El 10-22 que el combinado suramericano consiguió en ese tramo dejó a España a cinco puntos de distancia. Los movimientos de Scola dentro de la zona eran la causa de lo que sucedía sobre la pista. Roberto Dueñas había tratado de cerrar la brecha, pero no tuvo éxito.
Gasol reclamó el protagonismo en la segunda parte. España empezó a afinar la puntería, a contener a Ginobili y a Scola -sólo cuatro puntos en el tercer cuarto- y a desahogar nuevamente el movimiento de balón.
Después de todo, España y Argentina, los subcampeones del mundo y de Europa, iban a jugarse el triunfo como se esperaba, en un encuentro apretado (58-60, m.30). La escaramuza definitiva estalló en la línea de triples. Desde allí, Rodrigo de la Fuente realizó un impresionante partido y Jorge Garbajosa le secundó con otros triples.
En el epicentro, Gasol y Ginobili marcaban la pauta a ambos lados de la cancha, en ataque y en defensa. Pero dos tiros libres de Iker Iturbe pusieron diez puntos de arriba a España a poco más de dos minutos para la bocina (76-66). El ala-pívot del Estudiantes encontró el aplomo necesario para dar carpetazo a una noche complicadísima con un triple espectacular que arrancó la ovación de los asistentes.
"El partido ante Argentina no lo vi perdido nunca. Mal sí, sobre todo cuando perdíamos por nueve. Pero este equipo tiene casta y calidad suficiente para cambiar situaciones así. Lo que más me gusta es que todos los jugadores que están aquí han demostrado por qué están y por qué tienen un sitio en este equipo", aseguró Mario Pesquera, emocionado a la conclusión del partido.
|