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En un futuro inmediato, un grupo de satélites, interconectados entre sí como si de una constelación se tratase, permitirá obtener una información clave sobre la influencia que los aerosoles tienen en el cambio global que se está produciendo.
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En la actualidad ya existen algunos satélites que envían información sobre los elementos que afectan a la atmósfera terrestre. Pese a ello, existe un alto grado de incertidumbre sobre los efectos tanto directos como indirectos de los aerosoles y el conocimiento existente es muy bajo |
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C. M.
Adeje
En este sentido, Pedro Juan Díaz González, profesor titular del departamento de Física Básica de la Universidad de La Laguna, asegura que "toda la información que se reciba permitirá conocer esta repercusión pero, sin embargo, serán demasiados los datos que se obtengan por lo que habrá que resolver este problema y conseguir combinarlos para obtener una imagen lo más certera posible de lo que está ocurriendo en la realidad con el cambio global".
En la actualidad ya existen algunos satélites que envían información sobre los elementos que afectan a la atmósfera terrestre. Pese a ello, existe un alto grado de incertidumbre sobre los efectos tanto directos como indirectos de los aerosoles y el conocimiento existente es muy bajo.
La 'calima'
El fenómeno conocido como 'calima' en las Islas Canarias supone la invasión de vientos procedentes del desierto del Sáhara que transportan partículas en suspensión. El profesor Díaz González establece a este respecto, tres épocas fundamentales y diferenciadas de los efectos que producen estas 'invasiones'.
Así, durante la época invernal, en la zona de convergencia intertropical donde se sitúan las Islas Canarias, confluyen vientos alisios que se sitúan muy al sur y cuya producción de polvo es baja. Mientras, en el norte del continente africano se produce un anticiclón que hace que llegue hasta las costas canarias materia en suspensión.
Por otro lado, durante el verano, una baja térmica se sitúa en el norte de África y se crea una gran inestabilidad que arrastra mucha cantidad de partículas en suspensión que se sitúan en altura.
"Por esta razón, apunta Díaz González, durante el verano, en las zonas más altas es donde se siente más la influencia de la 'calima' mientras que en invierno esta repercusión se puede observar más claramente en las zonas que se sitúan a nivel de mar o a escasos kilómetros de la costa".
La tercera época es la que se da durante la primavera cuando el anticiclón que se sitúa en el norte del continente africano es más débil y la materia en suspensión que llega hasta las costas canarias puede ser mínima e incluso nula y ser hacia la superficie de Europa hacia donde se traslade.
Díaz González concluye que "estos eventos extremos son consecuencia del cambio climático que se está viviendo en la actualidad por lo que es necesario tener la mayor información posible al respecto".
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