
Esposos
El cardenal Rouco Varela los había convertido ya en
marido y esposa. En virtud de su matrimonio, Doña Letizia adquiría además la dignidad de Princesa de Asturias.
Los nuevos esposos, ya fuera de la catedral de la Almudena, no ocultaron su emoción y continuaron prodigándose gestos de complicidad y cariño. Aún les quedaba el recorrido por las calles de Madrid y el banquete de gala en el Palacio Real con 1.400 invitados.
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