Lunes, 8 de marzo de 2004
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"Si se aplicaran las reglas que ya existen en la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, esto no ocurriría, porque hay dos responsabilidades principales, la del Estado del pabellón y la del Estado del puerto, que si cree que un barco no está en condiciones de hacerse a la mar, deben y pueden inspeccionarle e impedirle la salida"

José Manuel Lacleta: "La frontera canario-marroquí no se podrá fijar sin resolver el conflicto del Sahara"

Canarias no tiene aún definida su frontera marítima con Marruecos. Por el momento, el Gobierno español prefiere "llegar a acuerdos provisionales y de cooperación" con las autoridades de Rabat, según ha reconocido el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Texto: Vicente Pérez
Foto: Lucio LLamas

Sobre esta y otras cuestiones se pronuncia en esta entrevista el diplomático y abogado José Manuel Lacleta, uno de los máximos expertos mundiales en Derecho Marítimo Internacional. No en vano, participó en la delegación española en las tres Conferencias de la ONU sobre Derecho del Mar celebradas entre 1958 y 1982. Actualmente ejerce como magistrado del Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya. A sus 75 años, cuenta con un dilatado periplo diplomático, que le ha llevado, entre otras misiones, a representar a España ante el Tribunal Internacional de Justicia en el contencioso sobre la soberanía del Sahara Occidental. Entre 1985 y 1986 estuvo al frente de la representación española en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

- ¿Qué impide delimitar la frontera canario-marroquí?
"Es una cuestión de Derecho Internacional. En el momento actual la Convención de la ONU sobre Derecho del Mar, considerada por casi todo el mundo, incluido Marruecos, como Derecho consuetudinario, exige que la delimitación entre las zonas económicas entre dos estados soberanos se haga por acuerdo, de conformidad con el Derecho Internacional, y para llegar a un resultado equitativo. Es decir, que un estado no puede fijar unilateralmente las fronteras con otro. Uno puede intentarlo, y la ley española lo hace así: tanto para el mar territorial como para la Zona Económica Exclusiva (ZEE), en principio establece sus límites con otros estados vecinos en la línea equidistante. Pero esa es una pretensión nacional, no es una norma que los otros estados tengan que aceptar. En el caso del mar territorial, el Derecho Internacional es más tajante, y dice que ningún estado tendrá derecho a extender su mar territorial más allá de una línea equidistante, salvo circunstancias especiales".

- Pero, en la práctica, Marruecos y España ya aplican esa línea equidistante como frontera entre ambos países, como ha ocurrido con la localización de las prospecciones petrolíferas....
"Efectivamente. Naturalmente Marruecos protestó, y lo hizo de una manera vehemente, pidiendo al Gobierno español que anulase las concesiones a Repsol. Y lo que hizo España fue ponerse a negociar. Ha habido ya varias reuniones y no se ha hablado más que en términos muy generales".

- ¿Aceptará Marruecos ese principio de la equidistancia o esgrimirá argumentos como la prolongación de la plataforma continental hacia Canarias?
"Todavía no hemos hablado de rayitas en el mapa. En principio parece que Marruecos está dispuesto a aceptar que se parta de la línea equidistante. Hay expertos marroquíes que parten de la tesis geomorfíta o geológica. Es decir, que las Islas Canarias son unas emersiones volcánicas en lo que se ha llamado la plataforma continental, que no es la plataforma, en realidad es el talud continental africano. Y en los años setenta había un peligro de que las Islas quedaran, a efectos de Derecho Internacional, enclavadas en la plataforma continental marroquí. Creo que ese peligro ya no existe. Está claro que Marruecos no va a admitir la línea equidistante sin más ni más, pero nosotros la tenemos que defender, aunque ellos la impugnarán, y querrán que se modifique. El Tribunal Internacional de Arbitraje traza una línea equidistante, sobre el mapa, y si encuentra equitativa esa frontera, la consolida, y si no, la modifica".

- Para llevar a buen puerto estas negociaciones será necesario normalizar aún más unas relaciones entre ambos países que prácticamente estuvieron rotas, incluso al borde de un conflicto militar, por el islote de Perejil. La última cumbre bilateral ha abierto de nuevo el diálogo...
"Las relaciones hispano-marroquíes estaban cayendo en picado y con el incidente de Perejil tocaron fondo, y cuando algo toca fondo indudablemente tiene que empezar a remontar. Fue entonces cuando se empezó a preparar una negociación. Tenemos muchas cuestiones pendientes en el mar con Marruecos, no sólo en el caso de Canarias. También tenemos el problema del Estrecho (que no creo que sea difícil de resolver), Ceuta (más difícil, pues hay una reivindicación marroquí de este territorio), Melilla, los peñones, y el Mar de Alborán".

- ¿Cómo afectará el contencioso sobre el antiguo Sahara español en esa negociación?
"En el caso de Canarias, ése es un problema muy serio al que no sé cómo le hará frente la delegación española. Y es que al trazar la línea equidistante habrá que tener en cuenta costas que no son solamente marroquíes. Al sur del paralelo 27º40' son costas del antiguo Sahara Occidental. El paralelo que pasa por la frontera terrestre entre el antiguo Sahara español y el Reino de Marruecos roza el extremo sur del Archipiélago canario. En la época en que se trató este asunto en el Tribunal Internacional los miembros de la delegación española nos quedamos muy contentos; pensábamos que habíamos ganado nuestra causa, pues declaró que Marruecos nunca había ejercido soberanía territorial sobre el Sahara Occidental; que algunas tribus habían prestado en el pasado juramento de fidelidad al sultán, pero que en términos de Derecho Internacional contemporáneo, Marruecos nunca había ejercido esa soberanía. Ahora Marruecos dice que sí, que es la integridad de su territorio...".

- Lo cierto es que en cualquier negociación entre ambos países sobre esta cuestión fronteriza habrá que hablar necesariamente del tema del Sahara...
"Sí, lo que pasa es que se puede hablar del Sahara en términos puramente geográficos. Por otro lado, en la práctica de todos estos años, después de la entrada en vigor de la Carta de las Naciones Unidas y de que empezara el proceso de descolonización, siempre se había admitido que las potencias administradoras estableciesen un acuerdo sobre delimitación marítima y sobre otras muchas cosas. El problema es que Marruecos, aunque de facto sea una potencia administradora, no es la reconocida jurídicamente por la ONU. ¿Puede en esas condiciones establecerse una negociación entre España y Marruecos sobre los límites frente al Sahara? Creo que el Gobierno español tiene ahí un problema muy difícil, y tiene que sentirse obligado a decir que no, a pesar de que hay un informe de la ONU que dice que mientras no disponga de las riquezas naturales del territorio o de sus aguas, en perjuicio de los habitantes del territorio, no está incumpliendo las obligaciones de una potencia administradora (de facto). No podremos delimitar las aguas hasta que se haya resuelto ese conflicto. Y quién sabe cuándo ocurrirá eso. España ahora acepta el plan Baker, pero Marruecos no".

- La posible existencia de petróleo en esa zona, ¿facilitará o perjudicará esas negociaciones?
"Hay un dato positivo. Marruecos, autorizó prospecciones en dos cuadrículas al norte de Canarias, primero rebasó la línea media, y luego las rectificó y las ha ajustado a la equidistancia. Mi opinión es que si sale petróleo a los dos lados, pues todos felices y contentos. Pero si sólo sale en un lado, una de las partes dirá que hay que llegar a acuerdos con la otra. De todas formas aún se tardará en saber si hay petróleo. Por otra lado, hay que destacar que las compañías petroleras no tienen interés en obtener concesiones en zonas conflictivas".

- La indefinición de las fronteras marítimas entre Canarias y Marruecos, ¿es la tónica general en las restantes fronteras de España con otros países?
"España sólo ha hecho dos delimitaciones hasta ahora de plataforma continental. Con Italia, en el Mediterráneo, entre las islas de Baleares y de Córcega; y con Francia, en el Cantábrico, y en este caso no se trazó una línea equidistante. España siempre ha sido partidaria de la equidistancia. En la Conferencia del Mar, a la que asistieron más de 150 países, España fue portavoz de los países que defendían la equidistancia, porque a nosotros, por la configuración de nuestras costas, en casi todas las delimitaciones que hay que hacer nos favorece ese principio con las fronteras con Francia, Portugal o Marruecos. Sólo nos perjudica en el Golfo de Cádiz".

- ¿Y no podría ocurrir que Marruecos acepte delimitar su frontera con Canarias a cambio del apoyo de España a su reivindicación sobre el Sahara?
"No. En las las negociaciones que conozco no se han intercambiado otras compensaciones que no fueran las puras consideraciones geográficas y económicas en relación con recursos marinos".

- ¿Cómo es posible que cargueros al borde de partirse en dos surquen impunemente el mar?
"Si se aplicaran las reglas que ya existen en la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, esto no ocurriría, porque hay dos responsabilidades principales, la del Estado del pabellón y la del Estado del puerto, que si cree que un barco no está en condiciones de hacerse a la mar, deben y pueden inspeccionarle e impedirle la salida. La declaración de las aguas canarias como Zona Marítima de Especial Sensibilidad, propuesta a la Organización Marítima Internacional, permitiría imponer restricciones al paso de buques peligrosos. Se establecerían algunas zonas de excepcional interés ecológico en las que se prohíbe la navegación salvo a los pesqueros y restringirla en otras zonas...".

- Parece, entonces, que el único problema para delimitar las aguas canarias es la mediana con Marruecos...
"Sí. Canarias tiene establecidos por ley sus espacios marítimos como toda España: sus aguas interiores, su mar territorial, la zona contigua -de importancia a los efectos del control de la inmigración- y la Zona Económica Exclusiva (ZEE) hacia el oeste suroeste desde El Hierro y La Palma se prolonga hasta las 200 millas. Ahora tiene que delimitarse respecto de Portugal, por la presencia del Archipiélago de Madeira, y respecto de Marruecos".

Información complementaria
"La propuesta de CC es inviable"