Lunes, 8 de marzo de 2004
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  Los goles
1-0, m 17: Raúl Martín culmina de remate cruzado.
2-0, m 27: La Paglia, de cabeza, tras peinar Jesús.

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Árbitro
Miguel Ángel Ayza Gámez (valenciano). Amonestó a César Belli, La Paglia, Corona, Tomás, Keko, Kily y Carmelo. No concedió un gol a Carmelo por fuera de juego (m 45).
Incidencias
Heliodoro, 22.352 aficionados (cifra oficial), la mejor entrada de la temporada. Mañana calurosa. Ofrecido por Canal +.


El futbolista argentino festeja su primer gol con el
Tenerife. Se estrenaba como titular en casa. /
MOISÉS PÉREZ.



Salto de


calidad



El Tenerife aplasta a la Unión Deportiva en la primera parte,

sentencia
con dos goles y sella con oficio su triunfo glorioso

en la continuación



2 CD Tenerife   0 UD Las Palmas
Álvaro Iglesias; Garai, César Belli, Corona, Ismael; Raúl Martín (Manolo, m 86), Vitolo, Antonio Hidalgo, Jesús Vázquez; La Paglia (Martín Posse, m 75) y Keko (Barata, m 68). Sessa; José Antonio (Javi Martel, m 46), Jahic, Kily González, Hietanen; Ángel Sánchez, Alberto (Changui, m 46), Tomás, Momo (Pedro Vega, m 70); Rubén y Carmelo.


Carlos Luis Chevilly
Santa Cruz
   Uno por uno
Álvaro Iglesias **
El portero vizcaíno dio sensación de seguridad, aunque Las Palmas no se prodigó. Tapó muy bien a Rubén en el 55, su mejor intervención.
Iker Garai **
El lateral derecho vitoriano se multiplicó y derrochó facultades. Estuvo siempre muy atento, al cortar o anticiparse. Buscó el ataque.
César Belli

**

El brasileño realizó una labor eficaz, con oficio y saber estar. Su experiencia aporta mucho en la retaguardia. Se suma al ataque.
Sebas Corona **
Mejoró pasadas actuaciones y su vigilancia sobre Rubén fue acertada, sin dejarlo maniobrar. Desde el primer momento mostró sus armas.
Ismael Santana **
El lateral izquierdo de Firgas aumenta su rendimiento. Coge confianza y seguridad, en una demarcación a su medida. Está firme.
Raúl Martín ***
Es el revulsivo del Tenerife en la banda derecha, por su juego y su aportación goleadora. Logró el uno a cero. Su velocidad y capacidad para el desborde causó estragos.
Vitolo **
Mejoró pasadas actuaciones y realizó una labor importante al recuperar balones, destruir juego y tapar huecos. Se sacrificó mucho y batalló. Fue el escudero de Hidalgo.
Antonio Hidalgo **
Volvió a ser titular, como en el inicio de la Liga. Hizo una labor notable. Encauzó y dio buenos pases. Intervino en la jugada del 1-0.
Jesús Vázquez **
El andaluz actuó escorado a la izquierda y estuvo muy metido en el partido. Actuó con ganas, dio empuje al equipo y puso detalles.
César La Paglia ***
Logró el segundo gol, de cabeza; se movió mucho con criterio y distribuyó en las inmediaciones del área amarilla. Dio calidad al equipo.
Keko **
El ariete catalán hizo una primera parte notable. Se movió de manera adecuada para desequilibrar a los defensas rivales y abrir espacios. Combinó con acierto en ataque.
Barata *
Se sumó en el 68 y dispuso de espacios en el contragolpe. Cruzó demasiado en su mejor opción.
Martín Posse *
Sustituyó a La Paglia en el 75, en su reaparición. Realizó algunas acciones atacantes junto a Barata.
Manolo Sánchez S.C.
Se incorporó en el 86, con el consiguiente reajuste de líneas. Actuó en ese tramo final por la izquierda.
 

El Tenerife da un salto de calidad. El grupo dirigido por Martín Marrero se da un baño de moral. Se impone en el derbi canario, una confrontación especial. Eleva su nivel de juego, liquida el partido en la primera parte y se aferra a la victoria en la continuación para sumar tres puntos importantísimos en sus deseos de permanencia. Al tratarse del duelo de la máxima rivalidad isleña, el triunfo tiene más valor, sobre todo en el aspecto anímico.

La escuadra blanquiazul se mostró muy motivada, muy concentrada en el partido, con unos alicientes singulares. El respaldo de los aficionados, al acudir en masa al Heliodoro y al crear un extraordinario ambiente, ayudó muchísimo. El estadio registró sus mejores galas y los jugadores blanquiazules lo agradecieron.

Martín Marrero determinó variantes y dio los galones a Antonio Hidalgo. El capitán respondió con su actuación más completa de este curso. Se desenvuelvió a sus anchas, en plan líder, y contó, además, con la enorme ayuda de Vitolo, al destruir juego, recuperar balones y tapar huecos. Formaron el tándem adecuado. Encarrilaron el fútbol del Tenerife. Al conectar en ataque dispusieron de un futbolista de alta calidad: César La Paglia. El argentino controla, desequilibra, se mueve en distintas zonas y distribuye en las inmediaciones del área. Es el enganche clave para coordinar el juego ofensivo del equipo. Además, el grupo blanquiazul contó con dos estiletes que hacieron daño en la retaguardia amarilla.

Raúl Martín fue un calvario para el finlandés Hietanen, al desdoblarse además por su banda Iker Garai, y el catalán Keko actuó de manera inteligente, con movimientos que desorientan a los dos zagueros centrales (Sanel Jahic y Kily González). La herida en las filas amarillas sangró demasiado desde el principio.

El Tenerife puso la directa, formó un bloque compacto, y se lanzó a la ofensiva; pero nunca perdió la compostura y se empleó de manera correcta. Formó un engranaje que funcionó como un reloj. En cambio, en el equipo grancanario Tomás trató de organizar, pero nunca encontró claridad para el pase y se desentendió en tareas de contención en esa parcela, por lo que a su compañero Alberto Hernández se le aglomeró el trabajo en ese cometido rodeado de los centrocampistas rivales que se hicieron dueños de la situación. El Tenerife se aprovechó del caos amarillo, Antonio Hidalgo dio un magnífico pase en profundidad, Keko intervino y Raúl remató la faena con un tanto marca de la casa. A los diecisiete minutos, el Tenerife encarriló el partido de manera poderosa. La Paglia dio otro aviso al lanzamiento de una falta. El Tenerife pasó por sus mejores momentos. Aplastó a los grancanarios. Los amarillos acusaron demasiadas grietas en su sistema de contención. Antonio Hidalgo se encuentró con un remate de cabeza al borde del área pequeña, a bocajarro, pero no precisó. El Tenerife insistió por la banda derecha y Raúl Martín desbordó.

El premio lo consiguió La Paglia, al hacer diana con un remate de cabeza, en una jugada de estrategia. Peina Jesús y el argentino definió en el segundo palo. Amplió la diferencia y sentenció el partido. Esta ventaja tinerfeña supuso una losa demasiado grande para el equipo dirigido por David Vidal.

Su mejor argumento atacante, Rubén Castro, fue vigilado de manera impecable por Sebas Corona. El defensa sevillano mostró sus armas desde el inicio y el delantero de La Isleta nunca estuvo en su salsa. Por las bandas, Ángel Sánchez y Momo se diluyeron con acciones individuales que jamás conectaron arriba, ni siquiera al intercambiar sus posiciones con frecuencia, y Carmelo se quedó en zona de nadie. La Unión Deportiva se mostró impotente y descontrolada por todas las zonas de la cancha. Los aficionados tinerfeños se diviertieron al hacer la ola y el equipo blanquiazul fue el dueño del partido, lo que ratificó en la segunda parte al actuar con oficio y al beneficiarle las interrupciones del juego para dejar pasar los minutos y atesorar los tres puntos.

David Vidal trató de arreglar el desaguisado con los cambios. Se sumaron Changui en la ofensiva y Javi Martel en el lateral. Luego se incorporó Pedro Vega, el verdugo del Tenerife en partidos anteriores. El entrenador gallego retocó las líneas del equipo, pero la impotencia atacante se apoderó de sus intentos. Martín Marrero determinó sus cambios de manera acertada, refresca el ataque con Posse y Barata, y el brasileño dispuso de una opción al contragolpe, pero cruzó demasiado. Los amarillos se sientieron apresados y nunca dieron sensación de peligro. Se derrumbaron por sus propias limitaciones, su descontrol. El Tenerife refrendó su triunfo a lo grande en el derbi.