|
Alguien tendrá que hacerlo. Alguien tendrá que echarle un par de urnas y, a la de tres, cambiarle el nombre a los debates electorales. Entrevista múltiple, rueda de declaraciones o comunicaciones varias. cualquier cosa menos lo que ahora dicen ser.
Jaime Pérez-Llombet
El último ejemplo, en Televisión Autonómica de Canarias. Tal es la rigidez que imponen los partidos (responsables del dislate), que no hay debate posible. Hasta la tos está pactada, y así no hay forma. Han convertido la cosa en un ejercicio de natación sincronizada. Vamos, que a Pablo Matos, Paulino Rivero y José Segura sólo les faltó gorro, gafas de agua y pinzas en la nariz para rematar el cuadro.
Deporte minoritario
Comprobado el poco interés que entre los mortales suscitan Sus Ilustrísimas (el seguimiento del "debate" fue muy, muy escaso), cabe concluir que, efectivamente, la natación sincronizada no es un deporte de masas. Es un dato debe invitar a la reflexión a los políticos aspirantes. Y a una cura de humildad.
El "supersábado"
Si en Estados Unidos tienen el supermartes, en Santa Cruz de Tenerife tenemos (mañana) el supersábado. Devaluado por el mutis de Rajoy (el PP nos privó del duelo de convocatorias), pero súper. ¿Sensaciones? Depende. A la prensa le da morbo y trabajo. Y a Coalición Canaria, quebraderos de cabeza. Tantos, que llevan varios días dándole vueltas a cómo sobrevivir a un fin de semana tan, tan nacional. En el aire, una duda. ¿Mañana toca Mariano Bueno o Mariano Malo? Y es que, ya se sabe. Al candidato del Partido Popular (PP) lo tienen, por días, entre lo didáctico y lo hiriente.
Dato venezolano
Los últimos acontecimientos políticos en Venezuela tienen, junto al deseo de que el diálogo se imponga a los altercados, una lectura estrictamente electoral. Pero de aquí, no de allá. Si la tensión se mantiene hasta la jornada de votación del próximo el 14 de marzo, difícilmente podrá la colonia de emigrantes canarios ejercer su derecho al voto con normalidad. No hace falta ser analista internacional para caer en que, de seguir las cosas así, muchos emigrantes isleños en Venezuela se quedarán en sus casas, renunciando a votar desde la distancia. Digamos que, con barricadas en las calles, lo de la papeleta se hace difícil. Si se da esa situación, las previsiones del voto venezolano se pueden ver alteradas.
|